La Plata: detectan nuevas irregularidades en el Consejo Escolar
| 09.03.2010
La Política Online tuvo acceso a un documento que circula en el gobierno bonaerense en el que se precisa que las autoridades del polémico organismo que viene acumulando denuncias de corrupción desde hace un año y medio, concentra la compra de alimentos en cuatro proveedores pertenecientes a empresas “amigas”.
El Consejo Escolar de La Plata está otra vez en el ojo de la tormenta por las irregularidades en el trato con proveedores, según pudo saber La Política Online a través de un documento que circula en el gobierno bonaerense.
El organismo ya tiene varias denuncias por irregularidades que ya explicó este medio (ver notas adjuntas) e incluso fue intervenido por el gobierno de Daniel Scioli en más de una oportunidad.
El documento al que accedió LPO explica que en La Plata asisten a los comedores escolares para desayunar, almorzar y merendar cerca de 300 mil chicos todos los días hábiles, lo que conlleva el manejo de unos 2,5 millones pesos al mes, administrados por el Consejo Escolar.
En el texto se indica que los 200 colegios con comedor recibían mercaderías de unos 200 proveedores, pero las autoridades del Consejo Escolar habrían decidido concentrar la compra de alimentos en cuatro proveedores que, según algunos trascendidos, serían empresas “amigas” y algunas tendrían estrechos vínculos comerciales con los funcionarios de esa dependencia.
Siempre según el documento, esta medida fue impulsada por el presidente del Consejo, Alberto Darhanpé, y por el tesorero, Guillermo Correa, ambos sospechados por manejos poco transparentes en los informes relevados por la auditoría llevada a cabo recientemente.
El año pasado, el Tribunal de Cuentas advirtió que falta documentación por un monto de 215.996 pesos e intimó al entonces presidente del Consejo, Guillermo Correa, a remitir los comprobantes.
A fines del año pasado, hubo recambio de autoridades, producto de las elecciones legislativas y asumió Darhanpé, pero sugestivamente puso al sospechado Correa como tesorero del Consejo Escolar.
En el documento se afirma que las responsabilidades no sólo atañen a las autoridades del Consejo, que responden al bruerismo, sino que en 2009, el director general de Cultura y Educación de la provincia, Mario Oporto, dictó en dos oportunidades una suerte de intervención del Consejo, que se conoce con el nombre de “advocación”.
El motivo de las intervenciones fue una serie de diversas irregularidades que se habían detectado, pero que no se corrigieron pese a las auditorías. Según el texto las irregularidades se repiten a lo largo y ancho de la provincia, afectando a distintos Consejos Escolares.
“Se trata de una caja de dinero fabulosa que, muchas veces, en lugar de estar destinada a equipar y arreglar las escuelas, es destinada a fines políticos”, reza el documento, que explica que el presupuesto que tiene asignado en 2010 la Coordinación de Consejos Escolares de la provincia es de 2.025 millones de pesos.
El organismo ya tiene varias denuncias por irregularidades que ya explicó este medio (ver notas adjuntas) e incluso fue intervenido por el gobierno de Daniel Scioli en más de una oportunidad.
El documento al que accedió LPO explica que en La Plata asisten a los comedores escolares para desayunar, almorzar y merendar cerca de 300 mil chicos todos los días hábiles, lo que conlleva el manejo de unos 2,5 millones pesos al mes, administrados por el Consejo Escolar.
En el texto se indica que los 200 colegios con comedor recibían mercaderías de unos 200 proveedores, pero las autoridades del Consejo Escolar habrían decidido concentrar la compra de alimentos en cuatro proveedores que, según algunos trascendidos, serían empresas “amigas” y algunas tendrían estrechos vínculos comerciales con los funcionarios de esa dependencia.
Siempre según el documento, esta medida fue impulsada por el presidente del Consejo, Alberto Darhanpé, y por el tesorero, Guillermo Correa, ambos sospechados por manejos poco transparentes en los informes relevados por la auditoría llevada a cabo recientemente.
El año pasado, el Tribunal de Cuentas advirtió que falta documentación por un monto de 215.996 pesos e intimó al entonces presidente del Consejo, Guillermo Correa, a remitir los comprobantes.
A fines del año pasado, hubo recambio de autoridades, producto de las elecciones legislativas y asumió Darhanpé, pero sugestivamente puso al sospechado Correa como tesorero del Consejo Escolar.
En el documento se afirma que las responsabilidades no sólo atañen a las autoridades del Consejo, que responden al bruerismo, sino que en 2009, el director general de Cultura y Educación de la provincia, Mario Oporto, dictó en dos oportunidades una suerte de intervención del Consejo, que se conoce con el nombre de “advocación”.
El motivo de las intervenciones fue una serie de diversas irregularidades que se habían detectado, pero que no se corrigieron pese a las auditorías. Según el texto las irregularidades se repiten a lo largo y ancho de la provincia, afectando a distintos Consejos Escolares.
“Se trata de una caja de dinero fabulosa que, muchas veces, en lugar de estar destinada a equipar y arreglar las escuelas, es destinada a fines políticos”, reza el documento, que explica que el presupuesto que tiene asignado en 2010 la Coordinación de Consejos Escolares de la provincia es de 2.025 millones de pesos.